Estás navegando por los archivos mensuales para diciembre 2010.

Todo ciclo tiene su fin y toca migrar o quedarse. En este “nuevo mundo” donde ahora vivo se puede oler la historia de todos los nuevos mundos. Ya me gustó la revisión de la historia del nuevo mundo que se leía entre líneas en Avatar y estos días la he vuelto a encontrar en la -que espero sea- última entrega de esta historia de jugetes -con ojos, ya que los únicos verdaderamente animados de todos los juguetes extras que pueblan el cuadro son aquellos que tienen ojos.  Por ejemplo, un xilófono, es… un xilófono que termina siendo usado como escalera-.

La llegada al nuevo mundo aparece  como el paraíso soñado, pero no pasa mucho tiempo para que los recién llegados se den cuenta de que ese paraíso lo van a tener que construir ellos pero sin disfrutarlo, empezando desde abajo, donde los veteranos pertenecen a otra clase. Así que todos son libres, pero algunos lo son más que otros.

Ese nuevo mundo se encuentra gobernado por un tirano que mantiene explotados a unos juguetes para que unos pocos puedan disfrutar de un mundo de placer en el que, por supuesto, no cabemos todos. De hecho se mantiene gracias al trabajo de los otros.

Cuando consiguen escapar de ese nuevo mundo  para regresar al viejo hogar se dan cuenta que no es tan fácil tarea y que ese viaje les lleva al mismísimo infierno.

Habría deseado que hubiesen sigo engullidos por el fuego en la secuencia más dilatada de toda la serie. Un momento pocas veces visto en este tipo de películas, al fin y al cabo tan arraigadas en el frenético estilo que sumerge a Hollywood en las últimas décadas. Y eso a pesar de la moralina que casi hace que se esfume el sentimiento de angustia que consigue transmitir con imágenes. Pero no. Al final -parece mentira que aún crea que algo así puede ocurrir en una película como esta. Pero uno no pierde la esperanza ni con las peores palizas- el dictador sale un día de su reino a un mundo donde nadie ya le protege, por lo que no puede regresar al nuevo mundo.

¿Y en qué se convierte ese nuevo mundo? Pues sí! En un mundo gobernado por el pueblo, donde todos colaboran con todos y todos disfrutan de los frutos recogidos.

No se si estoy perdiendo la chaveta :-) Pero lo disfruto.

PD: No encontré mensaje alguno mejor que execrable en Kung Fu “Panza”.

PD2: Ah! Y ahora que lo recuerdo, mucho menos en la de “Benjamin Button” 8-O~

Miguel Brieva

 

 

 

 

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.